domingo, 15 de enero de 2012

SEBASTIÁN LEMBA, GUERRILLA Y CIMARRONAJE EN REPÚBLICA DOMINCANA


San Juan de la Maguana es una antiquísima ciudad quisqueyana fundada por el capitán español Diego Velásquez hacia el año 1504, a orillas del río San Juan, por mandato del gobernador de la isla española Nicolás de Ovando.

El frondoso valle de San Juan, sirvió en la época precolombina de asiento de los indígenas pertenecientes al cacicazgo de Maguana, acaudillados por el indómito cacique Caonabo, que opuso recia resistencia al proceso de colonización española iniciado por Cristóbal Colón y dirigido por Alonso de Ojeda, quien lo hizo prisionero en San Juan, y lo entregó a Colón siendo el valiente jefe indígena encadenado con grilletes de oro y desterrado a España, muriendo en el trayecto y su cadáver echado al mar.

San Juan fue, asimismo, asiento posterior de una cantidad significativa de mano de obra africana importada de las islas canarias y representada por más de cuatro mil negros esclavos que trabajaron en los cuatro trapiches azucareros que los colonos españoles llamaban ingenios; uno de ellos operó en el centro de la población, y otro en una villa denominada La Higuera, asiento del comendador Francisco de Valenzuela, y lugar atribuido al nacimiento del bravo indio Enriquillo, el segundo hombre después de Caonabo en resistir la oprobiosa ocupación española de la isla de Santo Domingo.

El segundo alzamiento de gran significación durante la colonia española ocurre en Haina, aunque es en el suroeste donde se establece el centro de las grandes luchas antiesclavistas, tal y como acaeció con la rebelión de Enriquillo, en este caso de los negros esclavos que tuvo por nombre “La Cimarronada”, que ocurrió casi simultáneamente con la insurrección indígena anteriormente expuesta, y adquieren notoriedad en los campos de San Juan de la Maguana en el año 1532, un año antes de la firma de paz entre el cacique Enriquillo y las autoridades españolas.

El líder de la cimarronera fue el esclavo Sebastián Lemba Calembo, conocido por los historiadores como el más aguerrido de los caudillos cimarrones de la isla de la Española. A pesar de los olvidos oficiales a sus gestas, sus descendientes de piel oscura lo recuerdan por sus luchas por la libertad de los esclavos.


El gran líder cimarrón probablemente nació en el Congo, actual Zaire. Muy joven fue capturado en un enfrentamiento tribal y vendido como esclavo a los portugueses, quienes a su vez lo vendieron a los españoles. Llegó encadenado a Santo Domingo hacia 1525. Trabajó como esclavo durante 7 años, al cabo de los cuales se rebeló y huyó a las montañas de la isla.

En la profunda manigua organizó grupos cimarrones y se mantuvo activo contra los colonizadores españoles, dueños de ingenios y haciendas, y contra las autoridades coloniales durante 15 años.

El caudillo cimarrón llegó a juntar más de 400 hombres que le obedecían ciegamente. Su ejército de trasterrados solo se movía de noche devastando los predios de Sosa, Higüey, San Juan de la Maguana y Azua. En esta última villa, al sigilo de la noche, asaltaron el ingenio Cepicepi, propiedad de Diego Caballero, mientras los nueve españoles que ahí estaban dormían plácidamente en unos bohíos.


El capitán Tristán de Leguizamón pudo finalmente entrar en el maniel -o casa o comunidad del cimarrón- de Lemba en el Baoruco Viejo. Pero el caudillo no se encontraba en el maniel, sin embargo, el capitán español se llevó consigo las mujeres, los víveres y todas las armas que encontró en él. Cuando Leguizamón se retiró a Azua, Lemba entró a San Juan y la saqueó, tomando todo el hierro de los ingenios para fabricar armas. Luego volvió nuevamente al maniel y prosiguió sus correrías.

Así, Sebastián Lemba se convierte en el hombre más buscado por los españoles, y también más respetado y temido. Las lomas de San Juan y el Bahoruco Viejo fueron los lugares de su resistencia. El ataque a los ingenios se multiplicó, las quemas a la caña sembrada también. Los europeos ven su economía amenazada... las expediciones contra el capitán negro fallan, una tras otra.


Finalmente, el aguerrido Sebastián Lemba muere en un sangriento combate en septiembre de 1548, en la loma de la Paciencia, cerca de San Juan de la Maguana, a manos de otros negros cimarrones al servicio de la Audiencia de Santo Domingo. Una bala que atravesó su corazón acabó con el jefe cimarrón ante el asombro de sus compañeros.

La cabeza del caudillo cimarrón fue llevada a Santo Domingo y colgada de un gancho en una puerta del amurallado de Santo Domingo que daba a la llamada Sabana del Rey, junto al fuerte de San Gil, según unos historiadores, o en la esquina de la calle Mercedes con Palo Hincado, según otros. Esta puerta fue conocida por mucho tiempo como “Puerta de Lemba”. Según las autoridades "Así temerán lanzar nuevas rebeliones", creyendo haber terminado la resistencia cimarrona...

Los oidores Grajeda y Zorita llegaron a decir que Lemba era extremadamente diestro y muy entendido en las cosas de la guerra, en tanto que Juan de Castellanos, en versos propios de un negrero, se expresó de él en los siguientes términos:

El negro Lemba fue principalmente,
que juntó negros más de cuatrocientos
acaudillándolos varonilmente;
fue negro de perversos pensamientos,
atrevido, sagaz, fuerte, valiente,
y en su rebelión de muchos años
la tierra padeció notables daños.

La semilla que sembró Sebastián Lemba germinó por todos los rincones de la República Dominicana. Las rebeliones y los rebeldes cimarrones siguieron atacando por los caminos... siguieron con la necesidad de seguir peleando y así conquistar la libertad "para mantener viva la llama y poder vivir libres: como el viento, el agua y el sol, sin trabajos forzados, ni latigazos...".

Sebastián Lemba tiene la gloria de ser el primer esclavo negro en iniciar la lucha contra la esclavitud en el continente americano.

3 comentarios:

  1. Hola, Sergio, como siempre tus comentarios son impecables y llenos de contenido, de historia....Folllow you....!!!

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  2. Excelente amigo Sergio.
    Como Dominicano me siento orgulloso que un extranjero conozca tanto de nuestra historia.

    Diog Estevez

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