domingo, 15 de enero de 2012

MALECÓN DE SANTO DOMINGO, UN PASEO LLENO DE HISTORIA

Es uno de los lugares más emblemáticos de la capital dominicana, pero también uno de los símbolos del turismo de esta metrópoli. Además, se ha convertido en un espacio lleno de historia y colorido, desde donde contemplar el mar Caribe.


Es una de las avenidas más populares y atractivas de la capital dominicana, una vía de algo más de 10 kilómetros de recorrido cuyo tramo principal lleva el nombre de George Washington.

La historia del malecón

La historia del Malecón se remonta a 1924, cuando el ingeniero dominicano Arístides García Mella tuvo la idea de construir un paseo o una avenida a lo largo de la costa del mar Caribe de Santo Domingo. García Mella, según diversos relatos, dibujó en un mapa de la capital dominicana dos líneas paralelas punteadas, desde la prolongación de la calle Pina hasta donde se erige hoy un obelisco, uno de los principales símbolos de esta avenida.

Sin embargo, no fue hasta finales de 1931 cuando la Junta de Ornato de Santo Domingo, nombrada por el dictador Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961), dispuso el inicio de los trabajos de construcción del primer tramo de la avenida George Washington. Para la construcción de la vía, que se convirtió en una extensión del Paseo Presidente Billini, fue necesario tomar unos 35 metros de terrenos privados situados a la orilla del mar. Iniciaron los trabajos de construcción una veintena de presidiarios, provistos de dos yuntas de bueyes, machetes y hachas.


Pronto llegaron los problemas, ya que los propietarios de los terrenos, entre ellos, Damián Báez, quien en ese entonces presidía la Suprema Corte de Justicia, presentaron una querella contra el ingeniero encargado de la obra, José Ramón Báez López, por entrar a una propiedad privada sin previa autorización.

El ingeniero acudió a Trujillo, quien imponiendo su voluntad agilizó los trabajos, los cuales no podrían detenerse a menos que él lo autorizara. Tras años de construcciones y empalmes, la popular avenida fue inaugurada en medio de una gran celebración el 23 de febrero de 1936 con el nombre de George Washington, coincidiendo con el día del natalicio del primer presidente de Estados Unidos.


Según informes de la época, la avenida sería bautizada con el nombre del dictador, pero finalmente se optó por el de George Washington, lo que fue oficializado en 1935 por el Congreso Nacional.

El levantamiento de la elegante avenida implicó una acción lamentable, que fue la destrucción de un tramo considerable de la antigua muralla de Santo Domingo, así como el Fuerte de San Gil y otros restos de fortificaciones coloniales.

A su atractivo natural, se une el de los hoteles de lujo construidos a lo largo de esta vía, entre los que se mencionan el Jaragua, el V Centenario, el Meliá Santo Domingo, Sheraton y Hilton, entre otros, vía en la que también hay los más variados casinos, bares y restaurantes de Santo Domingo.


Los obeliscos

Entre los principales símbolos del Malecón, se hallan los dos obeliscos popularmente bautizados como Macho y Hembra, construidos para satisfacer la megalomanía de Trujillo, asesinado el 30 de mayo de 1961 por un grupo de hombres en esta misma avenida y en el lugar existe la Plaza de los héroes. El obelisco macho ha sido pintado por Amaya Salazar, con la imagen de “Las mariposas” en honor a las sacrificadas Hermanas Mirabal.


También está la renovada Plaza Juan Barón, un punto obligado de reuniones, encuentros culturales y disfrute del ocio.

El Malecón se puede recorrer perfectamente caminando, y también montado en carruaje o calesa, otro de los atractivos de la emblemática avenida. Varios tramos de esta vía se han convertido a lo largo de los años en improvisadas salas de exposiciones donde se exhibe arte dominicano y haitiano.

Cada año, entre febrero y marzo, el Malecón se llena de un sinfín de llamativos y coloridos disfraces, comparsas y música para celebrar las fiestas del carnaval, la expresión más importante de la cultura popular dominicana.

En el verano, en julio, la avenida acoge la celebración del tradicional Festival del Merengue de la República Dominicana, un evento por el que desfilan las principales orquestas del país. Y en diciembre, el paseo se convierte en la discoteca más grande de la nación, con miles de personas que celebran la llegada del Año Nuevo al compás de diferentes ritmos musicales.

Pero, junto al encanto que este paseo marítimo ofrece al visitante, también existen aspectos negativos. Aunque deslumbra su entorno natural, puede causar una mala sensación su falta de iluminación y de seguridad, y la presencia de mendigos, drogadictos y prostitutas.


Por: Martha Florian

http://www.elnuevoherald.com/2011/10/02/1034550/malecon-de-santo-domingo-un-paseo.html#ixzz1aTXbHGNQ

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